domingo, 20 de noviembre de 2011

¿Cómo crea el sol suficiente energía para iluminar todas las estrellas que vemos?


Las galletas del color de las estrellas.
Algunos jóvenes visitantes del planetario Storer en Prince Frederick, Maryland quieren saber cómo el Sol crea suficiente energía y luz para iluminar todas las estrellas que vemos. Esta es una buena pregunta. Obviamente el sol es la luz más brillante del cielo, pero ¿es lo suficientemente brillante para iluminar las estrellas lejanas? El Sol realmente es una estrella y es una bastante común, es sólo una de las 200 mil millones de estrellas que hay en la Vía Láctea. Pero es un estrella especial para los habitantes de la Tierra, pues estamos tan cerca de él que nos parece sumamente brillante. Las demás estrellas están tan lejos que sólo las podemos ver de noche, cuando el cielo está tan oscuro que podemos ver sus tenues luces que nos llegan tras recorrer distancias inimaginables.
Si con algunos amigos salieras a jugar de noche con linternas y se alejaran los unos de los otros, la luz más brillante que verías sería la tuya, porque sería la más cercana. Si sostuvieras la linterna a un pie de tus ojos: se vería sumamente brillante. Imagina que tu linterna representa al Sol. Para que otra linterna estuviese lo suficientemente lejos para representar la estrella más cercana al Sol, debería estar a 50 millas, o incluso en otra ciudad. La linterna estaría tan lejos de ti que su luz se vería muy tenue. Si pensamos en lo lejos que están las estrellas, es realmente asombroso que las podamos ver.
Si pudieras viajar a otra estrella, el Sol se vería como otro más de los maravillosos puntos de luz en el cielo y sería difícil imaginar que es el brillante Sol del cual dependen los terrícolas.
Aunque el Sol no ilumina las demás estrellas, síprovee la luz del día en la Tierra e ilumina la luna y los planetas que vemos en nuestro sistema solar.
Todas las estrellas generan luz (y otros tipos de energía) mediante reacciones nucleares, usando la energía almacenada en los diminutos núcleos en el centro de los átomos. Gracias a estas reacciones las estrellas son tan calientes que brillan. Son como enormes bolas de fuego que generan luz y calor. Tal vez te haz dado cuenta que el color de los objetos calientes depende de sus temperaturas. Los quemadores del horno se tornan rojos cuando se calientan, y las llamas que son aún más calientes pueden tornarse amarillas o incluso blancas. Es igual con las estrellas. Si sales una fría noche de enero a ver el bello espectáculo de las estrellas, observa cuidadosamente y verás que tienen distintos colores, como una colección de joyas del universo sobre la elegante oscuridad del espacio.

Podriamod decir que el sol, al estar tan cerca de la Tierra, hacer que sea la estrella que vemos con mas claridad, mientras que las demás, al estar alejadas pues no se pueden ver tan bien, y solo las podemos ver por a noche.

martes, 15 de noviembre de 2011

La luna es liquida por dentro




En una provechosa combinación de vieja y nueva tecnología, señales de sensores sísmicos dejados en la superficie de la Luna en 1971 por astronautas de una de las misiones Apollo han revelado que la Luna tiene un núcleo líquido similar al de la Tierra. Científicos de la NASA aplicaron técnicas sismológicas actuales a los datos emitidos por los sensores dejados en la Luna.
La investigación sugiere que la Luna tiene un núcleo interno rico en hierro con un radio de 240 km y un núcleo externo compuesto en su mayoría por hierro líquido con un radio de 330 km. La diferencia con la Tierra está en una capa externa de hierro fundido alrededor del núcleo de unos 480 km de radio.



Esta información ayuda a entender la evolución del dínamo lunar -el proceso natural por el cual la Luna generó y mantiene un fuerte campo magnético.
El núcleo también contiene un pequeño porcentaje de elementos ligeros como el sulfuro, algo similar a investigaciones recientes que muestran que la Tierra también tiene elementos ligeros -como sulfuro y oxígeno- en una capa alrededor de su núcleo.
Los investigadores identificaron cómo y dónde pasaban olas sísmicas y dónde eran reflejadas por elementos en el interior de la Luna, revelando la composición y el estado de la interfaz de las capas a diferentes profundidades.





domingo, 13 de noviembre de 2011

La NASA descarta llamaradas solares asesinas en 2012.

Dada la necesidad legítima de proteger a la Tierra de las formas más intensas del clima espacial - grandes descargas de energía electromagnética y de partículas que pueden ser desencadenas por el sol - a algunas personas les preocupa que una gigantesca "llamarada solar asesina" pueda lanzar la energía suficiente como para destruir la Tierra. Citando el hecho preciso de que la actividad solar sufre actualmente un aumento gradual de nivel en su ciclo de 11 años, hay quienes creen que en 2012 podría producir un hecho de este tipo.

Entre 2013 y 2014


Pero, en un comunicado, la NASA ha precisado que este mismo ciclo solar ha ocurrido durante milenios. Cualquier persona mayor de 11 años de edad ya ha vivido un máximo solar sin daño. Además, el próximo máximo solar se prevé que ocurrirá a finales de 2013 o principios de 2014, no en 2012. Lo más importante, sin embargo, es simplemente que no hay suficiente energía en el sol para enviar una bola de fuego asesina para destruir la Tierra.
Esto no quiere decir que el clima espacial no pueda afectar a nuestro planeta. El calor explosivo de una llamarada solar no puede recorrer todo el camino que dista hasta nuestro mundo, pero la radiación electromagnética y las partículas energéticas ciertamente pueden. Las llamaradas solares pueden alterar temporalmente la atmósfera superior provocando interrupciones en la transmisión de señales de, por ejemplo, un satélite GPS.

Fenómenos más dañinos

Otro de los fenómenos producidos por el sol podría ser aún más perjudicial, destaca la agencia espacial estadounidense. Conocida como una eyección de masa coronal (CME), estas explosiones solares impulsan explosiones de partículas y de las fluctuaciones electromagnéticas en la atmósfera de la Tierra. Esas fluctuaciones pueden inducir oscilaciones en la electricidad que podrían afectar a los transformadores en las redes eléctricas. Las artículas de las CME también pueden causar problemas con la electrónica a bordo de satélites e interrumpir sus sistemas.
En un mundo cada vez más tecnológico, donde casi todo el mundo usa teléfonos móviles y el GPS controla, no solo las rutas de los automóviles, sino también la navegación aérea y los relojes extremadamente precisos que rigen las transacciones financieras, el clima espacial es un asunto serio.

Pero es un problema parecido a los huracanes en el sentido de que uno puede protegerse con información anticipada y precauciones adecuadas. Los científicos son ya capaces de avisar de alteraciones solares con potencial efecto en el clima espacial en el entorno terrestre. Pero, ni en el peor escenario, las llamaradas del sol no son físicamente capaces de destruir la Tierra, subraya la NASA.



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jueves, 3 de noviembre de 2011

La vía láctea

La Vía Láctea es la proyección, sobre la esfera celeste, de uno de los brazos espirales de la galaxia de la cual nosotros formamos parte, que toma, por extensión, el mismo nombre. Es una agrupación de unos 100.000 millones de estrellas en forma de espiral o girándula, cuyas dimensiones se estiman en torno a los 100.000 años-luz y cuyo disco central tiene un tamaño de 16.000 años-luz.



La Vía Láctea, también llamada Camino de Santiago, puede observarse a simple vista como una banda de luz que recorre el firmamento nocturno, que Demócrito ya atribuyó a un conjunto de estrellas innumerables tan cercanas entre sí que resultan indistinguibles. En 1610 Galileo, usando por primera vez el telescopio, confirmó la observación de Demócrito. Hacia 1773 Herschel, contando las estrellas que observaba en el firmamento, construyó una imagen de la Via Láctea como un disco estelar dentro del cual la Tierra se encuentra inmersa, pero no pudo calcular su tamaño. En 1912 la astrónoma H. Leavitt descubrió la relación entre el periodo y la luminosidad de las estrellas llamadas variables cefeidas, lo que le permitió medir las distancias de los cúmulos globulares.

Varios años después Shapley demostró que los cúmulos están distribuidos con estructura más o menos esférica alrededor del centro del disco, en lo que denominó el halo galáctico. También mostró que éste no está centrado en el Sol, sino en un punto distante del disco en la dirección de la constelación de Sagitario, donde situó correctamente el centro de la galaxia.

Esta estructura quedó confirmada cuando se observó desde el observatorio de Monte Wilson en California que el objeto espiral llamado Andrómeda estaba constituido por estrellas individuales y no era una mera nebulosa de gas como hasta entonces se creía. Hacia 1930 Trumpler descubrió el efecto de oscurecimiento galáctico producido por el polvo interestelar, con lo que se logró corregir tanto el tamaño de la Galaxia como la distancia a la que se encuentra el Sol a los valores hoy en día aceptados. De acuerdo con estos datos, el sistema Solar se encuentra a una distancia entre 8.000 y 10.000 parsecs de distancia del centro galáctico, aproximadamente a dos tercios de distancia.

Todas las estrellas que componen la Vía láctea están rotando alrededor del núcleo, que se cree que puede contar en su interior con un agujero negro. Las observaciones astronómicas referidas a galaxias distantes muestran que la velocidad de rotación del Sol alrededor de la galaxia es de unos 250 km/s, empleando aproximadamente 250 millones de años en realizar una revolución completa. Las estrellas próximas al Sol realizan una órbita relativamente parecida, pero las más cercanas al centro de la galaxia giran más rápido, hecho que se conoce como rotación diferencial.

La edad de la Vía Láctea se estima en unos 13 mil millones de años, dato que se desprende del estudio de los cúmulos globulares y que concuerda con el resultado obtenido por los geólogos en su estudio de la desintegración radiactiva de ciertos minerales terrestres.

La observación del mapa estelar ha permitido reconstruir los brazos espirales de la Galaxia, zonas en las cuales es abundante el número de cúmulos estelares o zonas de formación estelar. Éstos se nombran por las constelaciones que en ellos se encuentran. El brazo más cercano al centro galáctico es llamado de Centauro o de Norma-Centauro. El siguiente brazo hacia el exterior es el de Sagitario. El brazo de Orion es nuestro brazo local, también llamado del Cisne, y el brazo contiguo hacia el exterior se conoce como el de Perseo.

Las estrellas que se encuentran en la Galaxia suelen agruparse en dos grandes grupos, llamados comúnmente poblaciones. El grupo llamado de población I está integrado por estrellas de composición solar, relativamente jóvenes, que se distribuyen en órbitas aproximadamente circulares en el disco galáctico, dentro de sus brazos. Las estrellas de población II son ricas en hidrógeno y helio, con escasez de elementos pesados, son de mayor edad, y tienen órbitas que no se encuentran dentro del plano galáctico.


Personalmente pienso que el universo es algo que por muchos avances tecnológicos y muchas observaciones que se realicen es algo misterioso,sorprendente y maravilloso que nunca se podrá conocer en profundidad.